Duskfade, el plataformas 3D español que mira a la era PS2
El estudio español Weird Beluga firma con Duskfade una aventura de plataformas y acción en 3D que recupera el espíritu de los clásicos de PS2. Su gran pega: no está doblado al español.

La escena independiente española sigue dando señales de vida con Duskfade, el segundo juego del estudio Weird Beluga, disponible para consolas y PC desde el 13 de agosto. Se trata de una aventura de plataformas y acción en 3D que bebe abiertamente de los clásicos de la época de PlayStation 2, y que ha recibido buenas críticas desde su lanzamiento. MuyComputer le ha dedicado un análisis extenso tras jugarlo en PC, y de ahí salen las conclusiones que resumimos.
Un género que casi había desaparecido
Duskfade se define como una aventura de plataformas en 3D donde la exploración manda, pero en la que el combate forma parte esencial de la experiencia. Es una combinación que hoy apenas tiene competencia: mientras géneros como el metroidvania (acción en 2D con exploración y habilidades que se desbloquean progresivamente) viven una época dorada entre los estudios pequeños, las plataformas tridimensionales con combate son terreno casi exclusivo de las grandes producciones.
Las referencias que el propio análisis cita son claras: el estilo visual recuerda a Kingdom Hearts, la jugabilidad remite a Jak and Daxter, y por el camino se atisban guiños a Ratchet & Clank, Super Mario o Final Fantasy. No es un clon de ninguno de ellos: hay nostalgia, pero también mecánicas puestas al día.
Relojes, duelo y buen rollo
La historia arranca en Tick Town, donde viven Zirian y su hermana Allira, nietos de un célebre relojero que acaba de fallecer. La pérdida golpea a los hermanos y a los nubinos, los habitantes de la ciudad, y sirve de punto de partida para una aventura donde todo —imaginería, escenarios, juegos de palabras— gira en torno al tiempo y la relojería.
Pese al trasfondo dramático, el tono predominante es amable, con diálogos de humor blanco y referencias frikis en las conversaciones con los personajes secundarios. La narración avanza mediante escenas protagonizadas por los personajes principales, dobladas al inglés y subtituladas a varios idiomas, incluido el español.
Rendimiento: Unreal Engine 5 pasa factura
El apartado artístico es uno de los puntos fuertes, apoyado en el motor Unreal Engine 5 de Epic Games. Ese músculo gráfico, sin embargo, tiene un precio en potencia necesaria. El analista jugó en dos equipos con resultados muy distintos:
- En un PC con Ryzen 9 9950X y Radeon RX 9070 XT a resolución QHD (2560 × 1440) y calidad máxima, la tasa de fotogramas se mantuvo estable entre 150 y 180 FPS.
- En un mini-PC con Ryzen 7 8745HS, gráficos integrados Radeon 780M y 16 GB de RAM conectado a un televisor 4K, la experiencia fue claramente inferior incluso bajando la calidad, reduciendo la resolución a 1080p y limitando el juego a 60 FPS.
Un detalle interesante para quienes no usan Windows: el juego se probó en Linux sin versión nativa y funcionó correctamente, con apenas errores durante la partida.
Jugabilidad sencilla y mucho que explorar
Las mecánicas, tanto de plataformas como de combate, son directas y con margen de evolución limitado: pocos encadenamientos de movimientos y pocos combos. El análisis sostiene que la profundidad es suficiente para divertir, aunque no llega al clásico «fácil de aprender, difícil de dominar». El juego ofrece cuatro niveles de dificultad; en «normal», y con experiencia previa en el género, el avance apenas se complica salvo en algunos enfrentamientos contra jefes.
La estructura se reparte en cuatro mundos con sus respectivos jefes, con escenarios más amplios de lo que la ciudad inicial hace suponer. Hay pociones de vida abundantes, engranajes para mejorar habilidades y extras coleccionables: temas musicales, cambios de color de la espada, ropa para el protagonista y cartas. En algunas zonas se echa en falta un mapa que indique la posición del jugador.
Las pegas: doblaje y cabos sueltos
La crítica más severa es la ausencia de doblaje al español en un juego con carga narrativa y desarrollado por un estudio español, cuando sí se ha doblado al inglés. A ello se suma la sensación de contenido inacabado: engranajes de mejora que no sirven para nada una vez el vendedor agota su inventario, o un coliseo del que hablan varios personajes y que nunca abre sus puertas.
En cuanto a duración, el análisis apunta a unas ocho horas si se va directo al final en dificultad baja, frente a las 18 horas invertidas para alcanzar el 88 % de progreso. Puedes leer la valoración completa en MuyComputer.
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Elaborado a partir de información publicada por MuyComputer · Fuente primaria: documento original