Por qué las luces LED del coche parpadean en las fotos del móvil (y cómo evitarlo)
Las luces de los coches modernos aparecen con bandas o segmentos apagados en las fotos del móvil. No es una avería: es el choque entre el PWM de los LED y el sensor del teléfono.

Apuntas con el móvil a un coche moderno, disparas y la foto no cuadra: la luz diurna sale partida, el piloto trasero aparece encendido en una imagen y apagado en la siguiente, o el vídeo se llena de bandas que se desplazan por la pantalla. A simple vista todo está correcto y el coche no da ningún aviso. El motivo, como explica Xataka Móvil, está en cómo funcionan los LED del vehículo y cómo captura la imagen el sensor del teléfono.
Los LED del coche no están siempre encendidos
Muchas luces de un automóvil regulan su intensidad mediante modulación por ancho de pulso (PWM, por sus siglas en inglés). En lugar de bajar la corriente para atenuar el LED, la electrónica lo enciende y lo apaga muy rápido y varía la proporción de tiempo que permanece activo. Cuanto más tiempo encendido, más brillo aparente. A esto se suman los sistemas de intermitentes o pilotos que activan segmentos de forma secuencial.
La frecuencia de esos ciclos es tan alta que el ojo humano no los distingue: nuestro sistema visual promedia los pulsos y percibe un haz continuo y estable. La cámara, en cambio, no promedia nada. Trabaja con ventanas de tiempo muy concretas, y si el disparo coincide con la fase apagada del LED o solo atrapa parte de una secuencia, la foto registra algo que tú nunca llegaste a ver.
El papel del rolling shutter
Aquí entra en juego el otro ingrediente. Casi todos los móviles usan un obturador electrónico de tipo rolling shutter: el sensor no captura todos los píxeles en el mismo instante, sino que va leyendo las filas de arriba abajo durante un intervalo muy breve. El resultado es que una franja de la imagen puede coincidir con el LED encendido y la de al lado con el LED apagado.
De ahí las formas que adopta el problema: franjas oscuras horizontales, saltos de brillo dentro de un mismo faro o segmentos que parecen fundidos. Es el mismo fenómeno que deforma las hélices o las ruedas en movimiento, con la diferencia de que aquí el sujeto puede estar completamente quieto.
Cómo corregirlo desde el modo Pro
La solución práctica pasa por el modo manual o profesional de la cámara y por tocar un único parámetro clave: la velocidad de obturación, es decir, el tiempo durante el que el sensor recoge luz. Si alargas ese tiempo, la exposición abarca varios ciclos de encendido y apagado y los promedia, con lo que la luz vuelve a verse continua.
No hay un valor mágico válido para todos los coches, porque cada fabricante y cada función luminosa puede trabajar a una frecuencia distinta. Una forma razonable de empezar es probar con 1/100 o 1/50 de segundo y mirar la previsualización. Si las bandas siguen ahí, hay que ir variando el valor hasta dar con uno que las reduzca. Ojo con un detalle: el ajuste antiparpadeo de 50 Hz que ofrecen muchos móviles en España está pensado para luces alimentadas por la red eléctrica y no tiene por qué arreglar un LED gobernado por la electrónica del coche.
El precio de exponer más tiempo
Al abrir el obturador durante más tiempo entra más luz, así que la foto puede salir quemada. Para compensar conviene bajar el ISO y, si el teléfono lo permite, cerrar el diafragma; algunos modelos ya apuntan a la apertura variable en los móviles de gama alta. ISO y obturación se compensan entre sí, así que casi siempre habrá que reajustar los dos.
Hay otra limitación: una obturación lenta funciona bien con el coche parado y el móvil estable. Apoyar el teléfono o usar un trípode evita el temblor de la mano, pero no congela un vehículo en marcha, así que las ruedas y la carrocería pueden salir movidas. En ese caso toca buscar un equilibrio: una velocidad que abarque suficientes pulsos sin arruinar la nitidez. Disparar en ráfaga puede dar con un fotograma en mejor fase del LED, aunque es cuestión de suerte, y cambiar la tasa de fotogramas en vídeo altera el patrón, pero no garantiza eliminarlo.
Cuándo sí deberías preocuparte
La conclusión es tranquilizadora: ni el coche ni el móvil están estropeados. La cámara simplemente está muestreando una fuente de luz que cambia más deprisa de lo que somos capaces de percibir. Ahora bien, si el piloto también parpadea a simple vista, se apaga mientras conduces o el cuadro de instrumentos muestra un aviso, la explicación fotográfica deja de servir y toca pasar por el taller. Si el efecto solo aparece en la pantalla del teléfono, la respuesta está en el obturador.
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Elaborado a partir de información publicada por Xataka Móvil · Fuente primaria: documento original