OpenAI presenta GPT-6 Astra: una IA pensada para manejar el ordenador por ti
OpenAI ha anunciado GPT-6 Astra, su modelo más avanzado hasta la fecha, orientado a completar tareas en el ordenador. Llegará en los próximos días a ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise.

OpenAI ha presentado GPT-6 Astra, la nueva generación de su modelo de inteligencia artificial y, según la compañía, el más capaz que ha desarrollado hasta ahora. El cambio de fondo no está tanto en responder mejor a las preguntas como en hacer: Astra está diseñado para manejar un ordenador, navegar por internet, rellenar formularios y entregar documentos terminados. La información la adelanta ADSLZone a partir del anuncio de la propia compañía.
De contestar a trabajar
La diferencia principal frente a versiones anteriores es el llamado uso del ordenador: la capacidad del modelo de interactuar con una interfaz gráfica igual que lo haría una persona, moviéndose por ventanas, menús y campos de texto. Con esa base, OpenAI afirma que Astra puede investigar en la web, introducir datos en formularios, gestionar calendarios o un CRM (el software donde las empresas guardan la relación con sus clientes), analizar datos, generar gráficos e incluso instalar y probar programas.
El despliegue ya ha comenzado con un grupo limitado de organizaciones y llegará en los próximos días a los usuarios de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise. También estará accesible a través de la API para desarrolladores y de Amazon Bedrock, la plataforma de modelos de IA de Amazon.
Las cifras que presenta OpenAI
El dato que la compañía coloca en primer plano procede de OSWorld 2.0, una prueba que mide si un modelo es capaz de completar tareas reales en un ordenador usando interfaces gráficas. Astra alcanza un 72,6% con unos 40 minutos por tarea, frente al 65,7% y los aproximadamente 75 minutos de GPT-5.6 Sol, el modelo anterior.
Hay más resultados en la misma línea. En FrontierMath Tier 4, un examen de matemáticas de alta dificultad, Astra obtiene un 97,6% frente al 83% de su predecesor. En GPQA Diamond, un test de preguntas científicas de nivel doctorado, llega al 96%. Y en Terminal-Bench Science 0.1 salta hasta el 64,6%, cuando GPT-5.6 Sol se quedaba en el 22,4%. OpenAI sostiene que versiones internas del modelo han participado en trabajos matemáticos y científicos, incluidos avances sobre problemas abiertos y demostraciones formalizadas.
Conviene tomar estas cifras con la cautela habitual: son evaluaciones publicadas por el propio fabricante y todavía no hay verificación independiente ni pruebas de uso cotidiano.
Documentos, webs y memoria entre sesiones
Astra también se ha entrenado específicamente para tareas de oficina. Según OpenAI, puede encadenar flujos de varios pasos y entregar informes, presentaciones y hojas de cálculo respetando las plantillas, el estilo visual y la estructura que le facilite una empresa.
En desarrollo web ocurre algo parecido: en lugar de limitarse a escribir código, el modelo construye el sitio, lo abre con sus herramientas de uso del ordenador y comprueba desde el frontend —la parte visible de una web— si las funciones se comportan como deberían.
La novedad más relevante para quienes programan afecta a Codex, el entorno de programación asistida de OpenAI. Hasta ahora, cuando una sesión se alargaba, el modelo tenía que comprimir el contexto y acababa perdiendo detalles del proyecto. Astra estrena un sistema que conserva notas entre distintas ventanas de contexto y puede consultar las anteriores, de modo que recupere un requisito mencionado mucho antes o recuerde qué solución ya se intentó sin éxito.
El punto delicado: la ciberseguridad
Por primera vez, OpenAI sitúa uno de sus modelos en el umbral «Critical» de capacidades cibernéticas dentro de su Preparedness Framework, el marco interno con el que clasifica los riesgos. En ExploitBench, una prueba centrada en el aprovechamiento de vulnerabilidades, Astra logra un 100% frente al 78,5% del modelo anterior. Durante las evaluaciones, además, localizó y explotó dos vulnerabilidades zero-day, fallos desconocidos hasta ese momento y para los que no existe parche.
Ese potencial explica las restricciones de la versión general: el modelo no atenderá peticiones para crear exploits de prueba de concepto, es decir, código que demuestra que una vulnerabilidad puede aprovecharse. No es una preocupación nueva en la compañía: hace poco OpenAI aplazó el lanzamiento de Astra precisamente por su capacidad ofensiva, y su consejero delegado ha hablado en varias ocasiones de los riesgos de perder el control sobre la IA.
Para el usuario medio, el salto práctico está en delegar tareas completas en lugar de pedir textos. Habrá que ver, cuando el despliegue se generalice, cuánto de esas promesas se sostiene fuera de los bancos de pruebas.
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Elaborado a partir de información publicada por ADSLZone · Fuente primaria: documento original