Trade Republic y N26 preparan la nueva cuenta de inversión Financia Europa
Los neobancos quieren adelantarse a la banca tradicional con la cuenta Financia Europa, un producto de inversión con ventajas fiscales pendiente del Congreso.

Las aplicaciones de inversión que han crecido en España a golpe de cuentas remuneradas quieren repetir jugada. Según adelanta Cinco Días y recoge ADSLZone, entidades como Trade Republic, N26 o MyInvestor estarían preparando sus propuestas comerciales para la nueva cuenta Financia Europa, un producto de ahorro e inversión con ventajas fiscales incluido en un real decreto que el Congreso debe convalidar.
El detalle importante: hasta que ese voto no se produzca, nada es definitivo. Ni el producto existe todavía ni se conocen sus condiciones finales, así que conviene tomar las cifras que circulan como lo que son, el contenido de una norma aún pendiente de aprobación.
Qué es la cuenta Financia Europa
Se trata de una cuenta de inversión con tratamiento fiscal especial, inspirada en el Plan d'Épargne en Actions (PEA) francés, un vehículo de ahorro popular que lleva décadas funcionando en el país vecino. La idea es que el ahorrador tenga un envoltorio dentro del cual puede comprar y vender activos financieros —acciones, fondos de inversión o ETF, los fondos que cotizan en bolsa como si fueran acciones— sin tributar en cada operación.
Esa es la diferencia principal con la situación actual en España: hoy, cada vez que vendes un activo con ganancia, esa plusvalía tributa en el IRPF aunque reinviertas el dinero inmediatamente. Dentro de esta cuenta, según el planteamiento del decreto, la factura fiscal se aplazaría.
El límite de aportación se sitúa en 150.000 euros por persona. Y la ventaja fiscal de fondo llega al cumplir los cinco años de permanencia: los primeros 10.000 euros de plusvalía quedarían exentos —unos 2.000 euros de impuestos que no se pagan— y lo que supere esa cifra tributaría solo por el 80% de la ganancia. Es decir, con 20.000 euros de rendimiento, Hacienda gravaría 8.000. El Economista calcula que una inversión de 50.000 euros mantenida ese plazo ahorraría en torno a 2.500 euros en impuestos.
La letra pequeña: plazo y riesgo
Hay dos condiciones que cambian mucho el perfil del producto. La primera es el compromiso temporal: la ventaja fiscal exige mantener el dinero cinco años, por lo que no es un sitio para el ahorro que puedas necesitar a corto plazo.
La segunda es la composición de la cartera. Al menos un 50% debe estar invertido en bolsa, ya sea comprando acciones directamente o a través de fondos y ETF. Y dentro del total, un mínimo del 35% tiene que ir a renta variable europea. Eso deja fuera los depósitos y los fondos garantizados, y significa que el ahorrador asume riesgo de mercado: puede perder dinero. El objetivo político es explícito, canalizar el ahorro minorista europeo hacia empresas europeas en lugar de hacia Estados Unidos, que es donde acaba la mayor parte de las carteras particulares.
Por qué los neobancos van por delante
Las entidades digitales parten con ventaja operativa frente a la banca tradicional: tienen apps de inversión ya construidas, costes bajos y una base de clientes acostumbrada a contratar productos financieros desde el móvil. Lo demostraron con las cuentas remuneradas, donde las fintech se movieron mucho más rápido que las entidades clásicas cuando subieron los tipos.
Pablo López Gil, responsable de Trade Republic en España, fue de los primeros en respaldar públicamente la medida. El siguiente paso depende del Congreso: solo cuando el decreto se convalide se sabrá qué comisiones, requisitos y condiciones acompañarán realmente a estas cuentas.
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Elaborado a partir de información publicada por ADSLZone · Fuente primaria: documento original