Tu Smart TV también puede infectarse: señales de alerta y cómo limpiarla
Los televisores conectados ejecutan un sistema operativo y también son objetivo del malware. Así se detectan los síntomas y así se elimina la infección.

Cualquier aparato con sistema operativo y conexión a internet es un objetivo potencial para el malware (software malicioso), y el televisor del salón no es una excepción. Un repaso publicado por Xataka Móvil recuerda algo que muchos usuarios pasan por alto: una Smart TV guarda sesiones iniciadas, contraseñas y, en muchos casos, un método de pago asociado.
Qué puede buscar un atacante en tu televisor
Los objetivos son parecidos a los de un móvil infectado, aunque el riesgo económico suele ser menor. En el escenario más leve, el software malicioso se limita a rastrear qué ves y cuándo, con el fin de inyectar publicidad en sitios del sistema donde normalmente no aparece. Conviene distinguirlo del seguimiento legítimo: muchas aplicaciones recogen datos de uso si el usuario lo ha aceptado en sus condiciones.
Más serio es el acceso a credenciales. Si el televisor está vinculado a una cuenta de Google, un atacante podría llegar a las claves de plataformas de streaming y de la propia cuenta. Y en sistemas como Android TV o Google TV, esa cuenta suele llevar asociada una tarjeta para pagar aplicaciones y suscripciones, lo que abre la puerta a cargos no autorizados. Google retira de su tienda las aplicaciones que abusan de este mecanismo, pero normalmente solo después de que alguien las denuncie.
Hay un tercer frente: los micrófonos integrados en el televisor o en el mando a distancia. Dependiendo de los permisos concedidos, una aplicación maliciosa podría usarlos para escuchar. Y existe un cuarto tipo de ataque, menos lucrativo pero igual de molesto, cuyo único fin es impedir el uso del aparato o alterar su funcionamiento; reinstalar el sistema en una tele no siempre es sencillo.
Señales de que algo no va bien
Detectar una infección en un televisor suele ser más fácil que en un ordenador, porque el sistema es sencillo y cualquier comportamiento raro destaca. Estos son los síntomas que deberían ponerte en alerta:
- La tele se enciende o se apaga sola de forma aleatoria y repetida.
- Aparecen aplicaciones que tú no has instalado.
- Surgen menús desconocidos o publicidad en pantallas donde antes no había.
- El rendimiento cae de golpe: navegación lenta, imagen o sonido degradados.
- No puedes modificar determinados ajustes para corregir esos problemas.
Cómo reducir el riesgo
Las puertas de entrada son prácticamente las mismas que en un móvil. La principal, instalar aplicaciones desde fuera de la tienda oficial del televisor. Cargar un archivo APK (el instalador de aplicaciones de Android) no es peligroso en sí mismo, pero si procede de un repositorio desconocido las probabilidades de que incluya código malicioso se disparan.
La gestión de permisos es el otro punto crítico en televisores con Android TV o Google TV. Los permisos de accesibilidad son los más delicados, porque pueden otorgar a una aplicación el control efectivo del sistema. Es el mismo problema que ya se ha analizado al hablar de los permisos de Android más peligrosos. Tampoco conviene conceder el micrófono a la ligera.
Otra recomendación es limitar la navegación web desde el televisor. Además de ser incómoda, expone el aparato a páginas que pueden aprovechar vulnerabilidades del sistema. Y una regla general: no introduzcas datos personales que no sean estrictamente necesarios, y mucho menos información de pago, salvo en aplicaciones de confianza que realmente la requieran.
Qué hacer si ya está infectada
Si las sospechas se confirman, la vía más fiable es restaurar el televisor a los valores de fábrica. Es la única forma de borrar todos los archivos almacenados y, con ellos, el software malicioso. Después habrá que volver a configurar el aparato desde cero, esta vez con más cuidado al instalar aplicaciones y conceder permisos.
El paso que mucha gente olvida viene después: cambiar las contraseñas de todas las cuentas y servicios que estuvieran activos en la tele durante la infección. Aunque el atacante hubiera capturado esas claves, dejarán de servirle. Si el televisor tenía una tarjeta asociada, conviene además revisar los movimientos recientes.
Mantener el sistema actualizado y revisar de vez en cuando la lista de aplicaciones instaladas son hábitos poco costosos que evitan la mayoría de los disgustos. El televisor dejó hace tiempo de ser un simple receptor de imagen: hoy es un ordenador más dentro de la red doméstica.
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Elaborado a partir de información publicada por Xataka Móvil · Fuente primaria: documento original